miércoles, 19 de julio de 2017

LA CUADRATURA DEL VERSO: EL ESPÍRITU RENACENTISTA EN EL CONTINUUM DE LA POESÍA.

Para la sección, Pensamiento, del blog Ancile, traemos una nueva entrada que lleva por título: La cuadratura del verso, el espíritu renacentista en el continuum de la poesía.

La cuadratura del verso, el espíritu renacentista en el continuum de la poesía, Francisco Acuyo


LA CUADRATURA DEL VERSO:

EL ESPÍRITU RENACENTISTA

EN EL CONTINUUM DE LA POESÍA


La cuadratura del verso, el espíritu renacentista en el continuum de la poesía, Francisco Acuyo


Cuando Leonardo[1] (y otros grandes genios del renacimiento) reflexionaba(n) sobre el continuo, expusieron posiciones verdaderamente ruptiristas en torno al mismo concepto de infinito y su prejuzgada realidad filosófica, matemática y, desde luego, científica. SI tú músico, me dices que tan sólo las ciencias de la mente no son mecánicas, replicaré que la pintura es de la mente y que, así como la geometría y la música consideran las proporciones de las cantidades continuas y la aritmética, la de las discontinuas, aquélla considera todas las cantidades continuas y las cualidades de las proporciones…[2], es esta consideración en verdad revolucionaria, en tanto que habrían de situar el infinito en el plano de sus representaciones, convirtiendo en actual lo que hasta entonces había sido en geometría algo meramente potencial[3].
                Siguiendo el hilo de la anterior exposición[4], la poesía describe indudablemente una realidad que en modo alguno puede considerarse mecánica, ni siquiera desde el estudio mismo de sus estructuras rítmicas y eufónicas. Intuíamos entonces que lo infinitamente divisible es algo estrechamente vinculado al concepto mismo de continuidad. Si observamos la dinámica del verso en toda su complejidad, veremos que los parámetros discontinuos y mecánicos del precepto métrico son, a todas luces, insuficientes para la explanación de sus procesos expresivos; sucede algo muy similar a lo que ocurre en el ámbito de las matemáticas, y más concretamente en el dominio de la geometría, nos referimos al ámbito de las cuadraturas. Mientras todo fuese susceptible de descripción con líneas rectas era más o menos fácil la resolución de dichas cuadraturas, la cuestión se volvía mucho más peliaguda en cuanto que hacían su aparición las curvas, en tanto que su aparición conllevaba ineludiblemente a la idea del infinito, mas no a un infinito abstracto, sino al inquietante infinito actual. Es así que cuando aparecen elementos perturbadores en el verso (desvíos gramaticales, desvíos métricos, usos audaces de determinados recursos retóricos –como por ejemplo el símbolo o la sinestesia, que exceden, por cierto, el juicio lógico y requieren de
La cuadratura del verso, el espíritu renacentista en el continuum de la poesía, Francisco Acuyo
interpretaciones que abundan ya en el ámbito de lo irracional…), es imposible cerrar la cuadratura del verso como también se intentó con la del círculo, y que la viene a conectar desde su misma etimología (poiesis) con el acto creativo, en tanto que somos testigos de la continuidad (e infinitud) del producto poético, capaz, no obstante, de saltar para concretarse en el artefacto poético literario concreto que es el poema.
                El axioma de continuidad de Eudoxo (dadas dos magnitudes entre las que existe una razón, se puede encontrar una de ellas que excede a la otra) puede constatarse con facilidad dicha axiomática en el constructo poético; pongamos como ejemplo, atendiendo al aspecto indiscutible de su excepcionalidad métrica: veremos que el concepto de límite –métrico- en poesía establece una relación precisa y consistente, por ejemplo el verso alejandrino está compuesto de dos heptasílabos, y el heptasílabo es susceptible de subdividirse en verso de cuatro y tres, o tres y cuatro, etc… y todo esto sin tener en consideración las múltiples variables de cada verso en función de los diferentes elementos que la componen e interaccionan dinámicamente (sinalefas, dialefas, diéresis…), de todo lo cual podemos inferir que el cálculo numérico del verso ha de enfrentarse también a los conflictos del infinito, por lo que no sería descabellado atreverse a hablar en el análisis métrico de un cálculo infinitesimal, si es que en verdad, como así parece, las magnitudes (vivas) del verso acaso son susceptibles de dividirse ad infinitum por un método de exhaución y luego utilizarse como elementos indivisibles en un todo y donde cada uno de los elementos constituyentes (sílabas, acentos, pausas, cesuras…) acaban teniendo verdadera densidad dinámica, si entendemos esta como la relación matemático numérica que nos dice que entre dos números siempre hay otro, por lo que la relación métrica como números naturales es insuficiente, ya nos habla de sucesiones infinitas de las que puede ser susceptible cualquier composición poética, por lo que nos habla de magnitudes singulares que requieren cálculos especiales.
                De todas estas apreciaciones sobre el continuum de la estructura del verso seguiremos abundando en próximas entradas.


Francisco Acuyo
               



[1] Da Vinci, Leonardo: Tratado de la pintura, Espasa Calpe, Madrid, 1956.
[2] Ibidem.
[3] Gracián, E.: Un descubrimiento sin fin, el infinito matemático, National Geographic, Edición especial, RBA Revistas, Barcelona, 2017, p.61.
[4] Acuyo, F.: El número poético: sinfonía del infinito, Ancile: http://franciscoacuyo.blogspot.com.es/2017/07/el-numero-poetico-sinfonia-del-infinito.html



La cuadratura del verso, el espíritu renacentista en el continuum de la poesía, Francisco Acuyo

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