jueves, 27 de noviembre de 2014

SIRENA Y ARABESCO

De No la flor para la guerra, primera edición, 1987, 1991 en segunda edición aumentada, el poema Sirena y arabesco, para la sección Poema semanal del blog Ancile.

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Sirena y arabesco, Francisco Acuyo, Ancile





SIRENA Y ARABESCO




Sirena y arabesco, Francisco Acuyo, Ancile


LUEÑE se anilla un murmullo
desde el filabre liviano.
La fuente cifra cenefas
sobre su esfera de labios.

Roleos, rombos, florones,
vegetales copelados
el yunque forja del agua
en el temple de los arcos.

En el verde cristalino,
la azucena de los baños,
las paredes se sumieron
en la espiral de su claustro.

Había con vuelo tibio
al vapor el denso palio
la luz desde un prisma excelso
fugazmente traspasado.

Una palma con sus dedos
dejó azulejos trocados
de ramos y de amapolas,
de anémonas y de ramos.

En la memoria del muro,
con su peso delicado,
la mano impreso dejaba
su aliento efímero y cálido.

En la mimbre de su espalda
cimbrea la rama un pájaro.
Eleva el vapor un velo
de palomas y de ramos.

El limbo inmóvil del agua
licúa de anillos hermanos
ese murmullo gemelo
de sus muslos ondulado.

El agua se hunde en sus senos.
Todavía no ha notado
ese delfín que se arrulla
con un rumor subterráneo.

El sol en la celosía,
lascivos ojos filtrando,
asciende lila en candores
y asoma escondido un tanto

a ver de secretas pilas,
donde los lirios dejaron
a las traslúcidas aguas
hundir el alma en el mármol.

Rosa blanca con sigilo
el niño espía mirando.
Ella escondido le nota
entre el clamor de los caños;

y con maternal asombro,
mientras se cubre despacio,
sume su boca de rosas
en un beso soslayado.

El tiempo transcurre en balde.
˘ngel de amores nefando,
que no sabe que la noche
es negra en cualquier retablo.

Y el ángel se hiciera arcángel
en el reflejo soñando
que la mayor soledad
no deja en espejo engaño.

(No van sin galas a verle,
a su círculo sagrado
o abismo oscuro las sombras,
aunque pueden excusarlo).

No mueve soplo en el viento
que hubiese rozado,
porque no digan que llora
como un niño solitario.

Todo vestigio de brisa
quedó impedido en el árbol.
Las ojivas invisibles
sestean en el remanso.

La cerámica estremece
entre las losas del baño,
y estelas de ramilletes
oscilan sobre el mosaico.

Mariposas matinales
tintinean los acantos
y broqueles surtidores
de vegetales ingrávidos. 






                     Francisco Acuyo






Sirena y arabesco, Francisco Acuyo, Ancile

sábado, 22 de noviembre de 2014

ALBERGUE DE SOMBRAS

El poema Albergue de sombras, del libro No la flor para la guerra,1987 en primera edición, 1991 en segunda edición aumentada, para la sección Poema semanal del blog Ancile.



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ALBERGUE DE SOMBRAS







PERO ¡qué rasgos afines
se figuran sin colores!
No discurre en mis pasillos,
ni se adorna en mis salones,

y ni siquiera supieron
de mi jardín y las flores
aquellos hijos seniles
de blasonados varones.

De lirios, jaras y rosas,
de acantos, clivias y bojes,
madreselvas, rododendros,
tulipanes corazones.

Para el pecho de los campos,
para las mieses del hombre,
!qué rémora son los héroes,
qué frontera las razones!

Su mano, casi paloma,
tibia planea en el monte,
y un mapa estelar la orienta
entre el cristal y las flores.

Pero, – qué fríos santuarios
subidos de excelsas torres,
quieren bajar sus dominios
hasta las simas del orbe!

Figura, piedra, dragón,
efigie, gárgola entonces,
dintel, laberinto, umbral,
pórtico, arcángeles, torre.

Cenizas se alzan al paso
en volandas de la noche.
El polvo extingue en el ascua
el tiempo del horizonte.



Francisco Acuyo





jueves, 20 de noviembre de 2014

NEWTON, UN ARRIANO EN EL HOLLY UNDIVIDED TRINITY COLLEGE

Para la sección de Juicios, paradojas y apotegmas del blog Ancile, dejamos hoy algunas consideraciones sobre la ciencia y la figura de Newton, acaso no tan conocidas sobre el genio matemático y físico del célebre científico, y do bajo el título de Newton, un arriano en el Holly Undived Trinity College.


Newton, un arriano en el Holly Undiveded Trinity College, Francisco Acuyo




NEWTON, UN ARRIANO
EN EL HOLLY  UNDIVIDED TRINITY COLLEGE



Newton, un arriano en el Holly Undiveded Trinity College, Francisco Acuyo


Puede resultar difícilmente imaginable que el autor de la Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, pudiese andar  metido en disputas cristológicas que a la postre afianzaran su fe arriana. Y menos aún, laborando esforzada y denodadamente en experimentos protocientíficos de alquimia, o no digamos reflexionando sobre tratados herméticos y sobre cuestiones místicas y esotéricas.
                Cuando se subastaron en la sede de Sotheby´s los 332 lotes de la colección Portsmovth, cambiaron para siempre las contemplaciones anteriores sobre la personalidad del imponderable genio matemático y científico. Su inclinación al estudio de la alquimia y otros asuntos que, con toda razón, muy bien pudieran tomarse como espurios a su incuestionable aportación a la ciencia de todos los tiempos.
                Cuando el célebre economista John Maynard Keynes adquirió la colección de Portsmovth, puso en clara evidencia que […] Newton fue el primero de la edad de la razón ( matemática y científica), pero también el último de los magos […]
                ¿Qué cabría deducirse de este tan sorprendente hallazgo?  Desde luego, aparte de una mayor y profunda complejidad del personaje que hubo de dedicar más tiempo del que muchos quieran haber reconocido al estudio, reflexión y debate a impenetrables cuestiones teológicas y místico alquímicas que, inevitablemente, nos han de llevar a la consideración de que parte del espíritu del genio matemático y científico acaso no estuvo del todo satisfecho con sus indagaciones, experimentos y hallazgos en el ámbito de lo hoy estimado como estrictamente científico. Así lo atestiguan y abalan las manifestaciones expresas de Newton en estudios teológicos y de historiografía bíblica. ¿Puede considerarse esto una extravagancia de pasatiempo del científico de Woolsthorpe?
Newton, un arriano en el Holly Undiveded Trinity College, Francisco Acuyo                Sus minuciosas pesquisas e indagaciones en este ámbito, cuando menos heterodoxo en relación con las disciplinas científicas de las que fue célebre postulador, tuvieron como inmediata consecuencia nada menos que poner en cuestión o tela de juicio toda la civilización europea e aquel tiempo, cuestión que él nunca mantuvo como asunto baladí (no podía serlo objetiva y obviamente por[1]. No es difícil imaginar que para Newton, este descubrimiento no era en modo alguno peccata minuta en sus múltiples indagaciones, científicas o no, muy al contrario, si es que en verdad había caído sobre sus espaldas, como decía Westfall[2], la responsabilidad de  reinterpretar la tradición de toda la civilización europea. También, y sería honrado reconocerlo, que es inevitable disfrutar de una cierta morbosidad ante el hecho de que un arriano llevase a cabo sus herejes investigaciones en el seno mismo del Holly  Undivided Trinity College (Colegio de la Santa e Indivisa Trinidad).las graves consecuencias que podía haber tenido sobre la propia integridad de su persona).  Piénsese que su cuestionamiento del dogma trinitario  proviene de una muy lenta, detallada y tediosa lectura y revisión de textos bíblicos en griego y en hebreo con los que, al fin, demostrar que sólo la naturaleza del Padre podría ser divina.
                Adelantábamos ya de inicio que este descubrimiento sobre la vida y personalidad de Newton revelan un personaje mucho más complejo de lo que cabría pensarse, mas, también, el de una mente abierta donde las hubiere, siendo no solo el hijo de su tiempo, sino  el del que porvenir vendría, sobre todo porque, posteriormente, a raíz de la aparición del positivismo decimonónico (salvo la excepción de Einstein y algún otro, Carl Gustav Jung, también se nos viene a la memoria en este momento), no vendría a darse un caso de similar naturaleza frente al fenómeno religioso o de cualquiera otra empresa que pudiese ser tratada como de dudoso gusto científico. Augusto Comte y John Stuart Mill grabaron a hierro y fuego lo que, a la sazón, y según la cuenta de no pocos y no menos sabios cronistas de la nueva epistemología, habría de convertirse en la flamante religión de occidente, ya que a través de este método de entendimiento y penetración de la realidad del mundo, al fin, podríamos ser capaces de resolver todas y cada una de las interrogantes, menesteres y necesidades expuestas al ser humano desde la noche de los tiempos: a saber, y nada menos, que la ciencia misma. A la discreción y veredicto del lector de este exiguo opúsculo dejo sus muy sensatas y convenientes consideraciones.




                                                                                                                             Francisco Acuyo


 Notas.-



[1] Por ejemplo, su interpretación de los versículos 7 y 8 del capítulo 5 de la Primera Epístola de San Juan, según la versión latina (Vulgata), realizada por San Jerónimo.
[2] El historiador de la ciencia Richard S. Westfall en su biografía de Isaac Newton.



Newton, un arriano en el Holly Undiveded Trinity College, Francisco Acuyo

martes, 18 de noviembre de 2014

FLOR DELICUESCENTE

Para la sección del blog Ancile Poema semanal traemos los versos que intitulan un poema de No la flora para la guerra, 1987 en primera edición, 1991 en segunda edición aumentada, como Flor delicuescente.


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Flor delicuescente, Francisco Acuyo, Ancile





FLOR DELICUESCENTE




Flor delicuescente, Francisco Acuyo, Ancile




LA luz sostiene el segundo
constante como la nieve.
El tiempo nidio despacio
oscila como la sierpe.

De las flores confundía
el aroma breve y verde,
y la mano que deshoja
como pétalo suspende.

Las rosas grana recoge,
los jazmines y claveles,
con lirios y con glicinas
ramos finge transparentes.

La luz la nieve desliza,
al copo los cascabeles
rozando de campanillas
la mano que los sostiene,

y el brazo, casi dormido,
se despierta de repente.
De sangre fluye entre espinas
transido desde la nieve,

las rosas trémulas saltan
confundidas del torrente,
corolas blancas y rojas
ya gotean y se mienten.

Los labios solo del brazo
acarician si concede
la sangre apenas respiro
donde emana su corriente.

Doliente espera desmayo,
temblando se desvanece,
hablando llora deshecha
aunque el viento la previene:

Cuchillos álgidos siento,
siento puñales las sienes
y las anémonas siento
de los que son mis claveles.

Las palabras convenidas
recibieron de la nieve
fantasía perdurable,
soledades que entretienen.



Francisco Acuyo (No la flor para guerra)






Flor delicuescente, Francisco Acuyo, Ancile

lunes, 17 de noviembre de 2014

CHESTERTON Y WELLS, ESCEPTICISMO BUDISTA Y MODERNIDAD

Recuperamos la sección del blog Ancile De juicios, paradojas y apotegmas, algo abandonada últimamente, con una semblanza sobre el budismo a los ojos de dos grandes escritores del siglo XX, G.K. Cherstenton y H. G. Wells, que pueden haber contribuido a generar algunas ambiguedades en torno al pensamiento de Sidarta Gautama.


Chesterton y Wells, escepticismo budista y modernidad, Francisco Acuyo

 CHESTERTON Y  WELLS, ESCEPTICISMO
BUDISTA Y MODERNIDAD:


Chesterton y Wells, escepticismo budista y modernidad, Francisco Acuyo


Todavía recuerdo, con no poco entusiasmo por cierto, los razonados y razonables reparos de una ya célebre censura llevada a cabo por el gran G. K. Chesterton a algunas cavilaciones de lo no menos admirado H. G. Wells; la desaprobación hacia las reflexiones del autor de La guerra de los mundos en relación a unas interpretaciones (sesgadamente interesadas, según Chesterton) de la filosofía deducible de la doctrina budista, y que Wells extrapolaba e integraba  a su sabor,  emparentándola con lo más granado del pensamiento moderno. ¡Qué audazmente ofrecía Chesterton en aquellas páginas[1] lo que él creía que era antinomia racionalmente irreconciliable!: la blanca paloma de la esperanza eterna y el negro cuervo de la desesperación[2], como vía, aunque opuesta, perfectamente integrable en el devenir intelectual del siglo XX, y todo en virtud de la analogía llevada a cabo por Wells (y no solo Wells) del pensamiento moderno y el escepticismo budista.
Chesterton y Wells, escepticismo budista y modernidad, Francisco Acuyo            A mi modesto entender, si las críticas del autor de Por qué soy católico son audaces y muy razonablemente entrelazadas, queda, no obstante, a no menos distancia de no pocos equívocos al respecto que el mismo señor Wells. Si bien es cierto que las enseñanzas de Sidarta Gautama se han vertido en occidente convenientemente aderezadas para las conciencias intelectuales de la modernidad respecto al supuesto nihilismo que subyace de aquellas, en palabras del propio Chesterton en relación a Buda, identificado  por la modernidad como el individuo aseado y atildado, el perfecto candidato a asistir a ceremonias de vegetarianos y agnósticos en una modesta capilla de los suburbios,[3] acaso muy lejos de la profundidad de las enseñanzas del sabio, descripción, por otra parte muy acertada en gran cantidad de casos de intelectuales que adoptan los principios del Buda sin entender buena parte de lo más profundo de su doctrina; no obstante, no menos cierto que el propio Chesterton patina, en su afán de resaltar la superioridad del cristianismo, en lo que no pasan de ser meras divagaciones de los principios básicos de la filosofía mística del sabio Sakiamuni.
            Cuando muchos pensadores modernos dicen (defendiendo su ateísmo) acogerse a los fundamentos de la doctrina budista para rechazar cualquier forma de inmortalidad personal, no caen en la cuenta de su equívoco,  de igual modo que lo hizo el ingenioso escritor  de Campden Hill, cuando poniendo énfasis en sus argumentaciones diciendo que el budismo rechazaba cualquier forma de inmortalidad personal[4], razonando con sutil perspicacia que, ya que todo lo personal, sujeto a lo individual egotista es maligno,[5] la consideración de una vida trascendente, eterna, tendría que ser necesariamente maligna.  En realidad puede ser todo lo contrario si atendemos con atención a las propuestas budistas en relación a lo que consideran personal, individual o propia del  egocentrismo. En realidad no se pone en controversia lo individual o personal, sino la falta genuina de ello. Si reconocemos el sufrimiento en nuestras vidas originado por el apego o el deseo, estaremos reconociendo el condicionamiento de nuestra individualidad, por eso la única vía de liberación y de descanso será alcanzar lo genuino que hubiera en cada uno de nosotros liberándonos de cualquier condicionamiento impuesto por el deseo y el apego, situación (nirvana) que nos hará contactar y reconocer lo que de real (y por qué no, trascendente) hay en nosotros.
            Es muy conveniente tener en cuenta que la extinción de los deseos y condicionamientos no es la extinción la extinción de la conciencia, por el contrario, es la senda para la obtención de la verdadera conciencia libre de todo condicionamiento que llevará a la realidad última (no apta para el entendimiento humano, en tanto que este está condicionado) que se sitúa fuera del tiempo.
            Ha de reconocerse que estamos ante un escepticismo exacerbado, aunque no investido del negro pesimismo que denuncia Chesterton[6], o del ingenuo nihilismo aderezado para el nihilismo relativista moderno (y postmoderno) de Wells. Acaso, pone, simplemente,  en evidencia la extraordinaria dificultad a la que se enfrenta el ser humano para confrontar la realidad de sí mismo y del mundo, tan extremamente condicionada por las vanas ilusiones de permanencia en una dimensión vital inestable y en devenir continuo.



                                                                                                                    Francisco Acuyo







Notas.


[1] Chesterton, G. K.: Por qué soy católico, El buey mudo, Madrid, 2009.
[2] Ob. Cit. P. 74.
[3] Ibídem.
[4] Cuestión que necesitaría un amplio debate, ya que el budismo ha vivido al ritmo de las aspiraciones populares yen las creencias en lo sobrenatural.
[5] Recuérdense las Cuatro Nobles Verdades mediante las que se reconoce que la vida es un largo sufrimiento, dolor que proviene del apego o el deseo, y que la cesación de esa agonía provendrá de del triunfo sobre esos apegos y sus pasiones, que será posible en virtud de la vía de salvación originada a través del seguimiento del camino óctuple que llevaría al Nirvana.
[6] No renuncia la doctrina budista a la felicidad, de hecho el hombre es dueño de su destino siempre y cuando reconozca su mala percepción de la precariedad de los goces de este mundo y de que la felicidad verdadera radica en la realidad más allá del deseo de permanencia que se encuentra en la liberación definitiva (o Nirvana)







Chesterton y Wells, escepticismo budista y modernidad, Francisco Acuyo

viernes, 14 de noviembre de 2014

ROSETTA Y SU MÓDULO PHILAE EN EL COMETA 67P/CHURYUMOV-GERASIMENKO

Con motivo del aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta, sobre la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, quiero ofrece este post especial en la sección de Ciencia del blog Ancile, especial tambíén para quien suscribe estas líneas introductorias, pues vi nacer este acontecimiento desde su inicio, cuando sólo era un proyecto sobre papel, y que acaba culminando con éxito quince años después, digo, cuando formaba parte la Revista Extramuros y tuve ocasión de contemplar en el Instituto de Astrofísica de Andalucía, las ideas que acabaron materializándose en este acontecimiento.


Rossetta y su módulo Philae en el cometa 67 P, Ancile, Francisco Acuyo





ROSETTA Y SU MÓDULO PHILAE EN
 EL COMETA 67P/CHURYUMOV-GERASIMENKO



Rossetta y su módulo Philae en el cometa 67 P, Ancile, Francisco Acuyo






A la memoria de José Espada Sánchez, fundador y
 director que fue de la Revista Extramuros,  
que falleció el mismo año en que fue publicado el número
en que apareció la entrevista sin llegar a verla impresa.





 En febrero del año 1999, siendo todavía miembro de la Revista Extramuros[1], en el número 13 de la misma, en la sección Diálogos del conocimiento, publicaba una entrevista al que entonces era Director del Instituto de Astrofísica de Andalucía, Rafael Rodrigo. Quince años nos contemplan desde entonces, pero viene muy apropósito traer a colación  aquella recepción y diálogo, porque uno de los proyectos interesantísimos de futuro que desde allí se contemplaban, es hoy una realidad de extraordinaria importancia.
Le preguntaba, entonces, entre otras cuestiones, a Rafael Rodrigo era “[…] ¿Qué proyectos de futuro se contemplan? (en relación al Instituto de Astrofísica en Andalucía)[2], a lo cual tuvo a bien responderme: El instituto consta de diversos departamentos, cada uno de los cuales tiene sus propios proyectos. En lo que se refiere al que estudia el Sistema Solar, está en fase de definición junto a otros institutos para llevar a cabo la ejecución y construcción de dos instrumentos que volarán en una misión denominada Rosetta[3]. Se trata de colocar un ingenio espacial en un cometa que se encuentre a unos 400.000 millones de quilómetros de la tierra. Se pretende viajar con él siguiendo su trayectoria hacia el sol, e ir constatando los diferentes procesos físico químicos en su acercamiento a nuestra estrella. Este viaje puede proporcionarnos respuesta respecto a los diferentes enigmas que se presentan en la formación de nuestro Sistema Solar […].
Esto lo decía el Director del Instituto de Astrofísica cuando, en aquellos momentos, se estaba colaborando con la Agencia Espacial Europea en la sonda espacial que viajaría a Titán, el satélite mayor de Saturno y uno de los más grandes de todo el Sistema Solar, a la búsqueda de alguna señal de vida.
Rossetta y su módulo Philae en el cometa 67 P, Ancile, Francisco AcuyoQuince años después[4], lo que se estaba planificando como mero proyecto, hoy es una realidad fascinante. El módulo Philae de la sonda Rosetta, tras rebotar dos veces sobre la superficie del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko , de cuatro kilómetros de diámetro, acabó posándose, pero sin llegar a activar los anclajes (arpones) que lo sujetarían al suelo del asterismo, aunque parece que está firmemente sujeto en virtud de las características de sus patas especiales. Esto ocurrió el día 13 de noviembre a las 16:02 GMT, tras unas siete horas de vuelo del módulo Philae desde la sonda Rosetta. La confirmación de la separación se recibió sobre las 10.03 en el Centro de Operaciones Espaciales de la ESA (ESOC) en Darmstadt, Alemania. Las señales de radio tardaron 28 minutos y 20 segundos en recorrer la distancia que separa al transmisor de Rosetta de nuestro planeta.
Problemas con la recarga de la batería que colma energéticamente al ingenio robótico, causa la primera inquietud seria entorno a la suerte de la empresa. No obstante se reciben las primeras imágenes de la superficie del cometa.  Se verá si es posible perforar  el terreno en el que está situado.
 Los datos que se esperan obtener serán de una importancia sin precedentes. Estudiará el entorno y superficie del cometa haciendo fotografías y tomando muestras. Se investigará el campo magnético, el plasma y el polvo del objeto.
De momento, La Philae, no se comunica directamente con la Tierra, sino a través de la nave en órbita y en la órbita actual, habrá dos ventanas de contacto con la sonda en el suelo del cometa cada día. Pero los responsables de control están preparando una maniobra de Rosetta para que se sitúe en una posición adecuada para las comunicaciones.
Las cámaras Osiris (Optical, Spectrocopic and Infrared Remote Imaging System), que cuenta con una cámara gran angular para estudiar las emisiones de polvo y gas de la superficie del cometa, y otra de ángulo estrecho capaz de obtener imágenes en alta resolución del núcleo de 67P/ Churyumov-ingenieros de la Universidad Politécnica de Madrid, así como especialistas del Instituto Español de Técnica Aeroespacial (INTA), el Instituto de Astrofísica de Andalucía y la empresa Sener, así también el detector de polvo Giada es de fabricación española.[5]
De los análisis químicos de su superficie se esperan obtener datos nada menos que del origen de la vida y del Universo, y si en verdad son los responsables seminales de la siembra de vida en planetas como el nuestro
Es en verdad muy emocionante haber seguido durante todos estos años una aventura tan ilusionante como esta, y haber sido testigo, desde sus inicios, cuando tan solo era un proyecto sobre papel, una realidad tan asombrosa como la que estamos viviendo en estos días de asombro, en los que por fin ha llegado a su destino y comienza a enviar los primeros y extraordinarios datos y fotografías (de las que ofrecemos una muestra en este post).
Lástima que uno de los promotores de la iniciativa Extramuros no pudiera llegar a ver siquiera la entrevista que anunciara este extraordinario acontecimiento, me refiero al entrañable José Espada, fundador y director que fue de Extramuros. En su memoria dejo estas líneas, sonidos[6] e imágenes, como singular y sentido reconocimiento, pues siempre fue persona de grande curiosidad y no menos entusiasmo por la ciencia, el arte la literatura y toda suerte de manifestación creativa y de conocimiento.




                                                                                                                             Francisco Acuyo





Notas.-
[1] Revista Extramuros, nº 13, año, IV, 1999, Francisco Acuyo, Diálogos del conocimiento, Entrevista con Rafael Rodrigo: Director del Instituto de Astrofísica de Andalucía, págs. 60-62.
[2] Los co investigadores españoles en Rosetta son: en el IAA-CSIC, Pedro J. Gutiérrez, Luisa M. Lara, José Juan López-Moreno, Antonio Molina y Fernando Moreno; y en el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), Rafael Rodrigo, quien anteriormente estuvo en el IAA. Los tecnólogos en la misión son José M. Castro, Julio Rodríguez, Antonio López, Miguel Herranz, José M. Jerónimo, Rafael Morales, Víctor Brown, Isabel Bustamante, Miguel Andrés Sánchez y Justo Sánchez. José Juan López-Moreno, según dijo Lara, estuvo el miércoles en Alemania.
[3] El nombre de la sonda está inspirado en la Piedra de Rosetta, y nombres egipcios en general, ya que, también, el nombre del módulo de aterrizaje, Philae, está inspirado en la antigua ciudad egipcia del mismo nombre (en la actualidad sumergida), donde existió un obelisco imprescindible y complementario en el descifrado del texto de la piedra Rosetta. Al igual que la Piedra de Rosetta sirvió para desvelar los misterios de la escritura jeroglífica egipcia, se espera que la sonda Rosetta desvele muchos misterios del sistema solar.
[4] Rosetta es una sonda espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA) que fue lanzada el 2 de marzo de 2004
[5] CASA, por su parte ha fabricado dos antenas de media ganancia(MGA-S y MGA.X), que se utilizarían en caso de fallo de la antena principal de Rosetta, de alta ganancia y que podría verse afectada por el material de la cola del cometa. La cola del cometa, en efecto, podría afectar a las comunicaciones con la Tierra.Otras empresas españolas en el proyecto son: Crisa, con varios equipos, como la unidad electrónica del rastreador de estrellas y la cámara de navegación; Deimos Space, que ha definido la senda para llegar al destino; Airbus Defence and Space, que ha participado en la fabricación de antenas de comunicación con la nave, o GMV, que ha participado en el ajuste de la trayectoria de la sonda y en varios aspectos relacionados con la navegación.
Asimismo, Thales Alenia Space España ha aportado el Solar Array Drive Electronics (SADE), un dispositivo para controlar la orientación de paneles solares; la Avionics Interface Unit (AIU), para conectar el ordenador de la sonda con equipos que garantizan su posicionamiento; el Remote Terminal Unit (RTU); la Radiofrequency Distribution Unit (RFDU) y la Wave Interface Unit (WIU).

[6] A través de este enlace podrá escuchar los sonidos perceptibles en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. http://actualidad.rt.com/ciencias/view/146713-sonda-rosetta-cometa-cancion-misteriosa




Rossetta y su módulo Philae en el cometa 67 P, Ancile, Francisco Acuyo

Rossetta y su módulo Philae en el cometa 67 P, Ancile, Francisco Acuyo


Rossetta y su módulo Philae en el cometa 67 P, Ancile, Francisco Acuyo


Rossetta y su módulo Philae en el cometa 67 P, Ancile, Francisco Acuyo



lunes, 10 de noviembre de 2014

EL GRECO, ASCESIS DE LA LUZ EN LA AZUCENA, EN EL CUARTO CENTENARIO DE SU MUERTE

Traemos para la sección de Poesía del blog Ancile, el poema titulado Ascesis de la luz en la azucena, en homenaje al genial pintor Doménico Theotocópuli, El Greco, que será incluido en breve en una nueva publicación de la que daremos puntual noticia; pertenece al conjunto de poemas todavía inédito Poemas herméticos, de quien suscribe modestamente esta introducción. Está dedicado a mi querida  e inspirada amiga y artista Carmen Jiménez, con quien tengo una deuda de amistad y admiración hacia su obra nunca suficientemente pagada.




Ascesis de la luz en la azucena, nocturno, El Greco, Francisco Acuyo




ASCESIS DE LA LUZ EN LA AZUCENA
NOCTURNO
(EL GRECO)



Ascesis de la luz en la azucena, nocturno, El Greco, Francisco Acuyo




En el IV centenario de la muerte de
Doménico Theotocópuli, El Greco

[…] el pincel niega al mundo más suave,
que dio espíritu a leño, vida a lino.[…]

Inscripción para el sepulcro de Domínico Greco
Luis de Góngora




A Carmen Jiménez,

Por su entrañable amistad
y la delicadeza de su arte.



Ascesis de la luz en la azucena, nocturno, El Greco, Francisco Acuyo


I
Nada, al  principio fue la nada.




   Silencio, voz a veces que la luz,
todavía del lienzo
no tocado,
con azucenas de color tamiza.

   Dios de las sombras al trasluz
de un instante, en la eternidad guardado
del olvido, la soledad desliza.

  Comienzo, al fin se inicia, al fin comienzo:
un espíritu toma
a base  de celestes, vibrantes veladuras
forma,
 la opacidad del óleo sobre el aroma
de la materia, embriaga
de nunca vistas, fábriles  figuras.

   Tonalidades limpias, desiguales
manchas conforman en el equilibrio
de la línea los pliegues del ropaje,
que un soplo de imaginación levantan.

   Mantecillo sostiene o tafetán el lenguaje
de rostros todavía no soñados,
cuyas miradas el color suplantan.

   Con mundos nunca vistos soñara reflejados
espejo, en cuyo marco sin cristales
un bastidor alado nos recuerda, ya opuesto,
el perfil en cendales
de luz entre las sombras presupuesto.


Paramento de nieve, si sulfato
de cal y cola preparado, blanca en el lienzo
idea se conforma:
figura delinea mentalmente, retrato
inmaterial la forma
al fin, donde el espíritu un comienzo
sueña: sobre la imprimación,
negro el pincel, la superficie
nívea de la imaginación decanta.

   Con líneas en sinuoso rudimento
traza, seco el pincel (de la intuición),
tanta luz entre sombra tanta.

   Con sutiles grafismos la molicie
del color, sin boceto exhala, como el aliento
del alma desvelada
que en un rostro figura
en expresivos rasgos del carácter
que, a la sazón, ya fija o transfigura.
Nada, al principio fue la nada.






       II
De la obra la semblanza


   EL aire invade en seminal constancia
el ámbito del alma que anhelado
hubiera en luz, color
y forma la sustancia
del amor.
                    Con sagrado
ascenso, la materia eleva
invisible el aliento y bizarría
que, en su primera prueba,
marca el lienzo con formas transparentes,
sumergidas en iconografía
o retablo o tablas en tropel
de figuras silentes
que arden todavía en el pincel.

   Un espíritu ahusado  se prolonga
sobre rocosas superficies y celajes
temperados, en cuyos
perfiles traza oblonga
línea un escenario, rostros en visajes
extasiados que siembran de murmullos
iridescentes, grises, encarnados
heraldos de un futuro de boreales
mixturas que traspasan
el tiempo de su tiempo, a la vanguardia
de las generaciones inmortales.

   El retiro penitencial,
la pasión cristológica, el retrato
sublime como guardia
perenne de la imagen celestial.
Y los verdes y los boreales
amarillos y rojos, vicariato
ascensional de la pintura
que, luz de nuestro mundo, ya trasgrede
en la sangre  del sacrificio
y la ofrece en la sede
espectral recibiendo los estigmas (o el éxtasis),
delirio en la quietud de su ejercicio.

   He aquí el rostro real antagonista
expuesto en leal contrafigura:
el mínimo pincel
al óleo suficiente retratista,
la imagen de un espíritu figura
en el ámbito de la vida expuesto
en un reflejo fiel,
y de otra vida en esta manifiesto.





II
Autorretrato


      Aquí, en autorretrato, el juicio
de la luz, de las formas y del color
que en otra realidad valora,
del natural objeto el artificio.

    Centro, en cuyo volumen, derredor
fue de otro tiempo, de otra aurora,
si ángel de la unidad en lo diverso,
pues mito, epifanía
o encarnación inscribe con el verso
de la línea en la forma  de un ayer,
hoy, para mañana todavía.

   La realidad el más allá
de la razón contrasta,
si prudencia leal moderadora del ser
que en su rostro, quizá,
como en espejo forme un sueño
de otro yo  en realidad iconoclasta.

   Súbitamente, del autorretrato,
vivo un destello observa
de sus ojos, en alegato
singular de otra vida que preserva
la personalidad
viva de aquel semblante,
y anima a ser un yo
mismo en ajena voluntad,
si imagen desigual tan semejante.

   A cenit de azucena en llamarada
un espíritu asciende:
apenas tiza y azufre ya trazada,
desliza una figura allende
del conocido mundo la frontera
nunca hollada.
Entre un lívido concierto
de verdes cercos, de amarillos aureolados
surge la lividez de una esfera
azul que, acaso, el cielo alfombra
en tiznes  purpurados
que traslucen,  encubierto,
el canto de la luz sobre la sombra.

   Levantó la cabeza,
entonces,
          obnubilado,
ausente, todavía
en somnolencia el ángel:
                       la verdad
de su sueño se apresta
en el lienzo de la noche constelado
a recordar en soledad,
tan grata compañía
en luces manifiesta,
cuando la eternidad apenas
al observarse espejo un instante,
el firmamento de azucenas
pinta extraño en el rostro semejante.




                                               Francisco Acuyo








Ascesis de la luz en la azucena, nocturno, El Greco, Francisco Acuyo