jueves, 30 de enero de 2014

LA POESÍA DE RAFAEL SIMARRO EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Recogemos la última entrada del blog de La noche en blanco de Granada, Rafael Simarro Sánchez, en la sección habilitada para este evento.
Enlace al blog de La noche en blanco de Granada

Hoy traemos al blog de La noche en blanco de Granada al poeta de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), Rafael Simarro Sánchez.






EL POETA RAFAEL SIMARRO 
EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA






Rafael Simarro Sánchez nació en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) en 1962. Tras pasar allí su infancia, entre los años 1980 y 1989 vivió en Madrid donde cursó la carrera de Derecho y preparó oposiciones al Estado. Desde 1990 reside y trabaja en Ciudad Real. Está casado y tiene dos hijas.
Ha colaborado en las revistas literarias “Manxa” (Ciudad Real) y “Azahar” (Conil de la Frontera), y formado parte de la primera antología de esta última. En el año 2008 vio la luz su primer poemario, “Beberse el Leteo”, al que siguieron en 2010 “Cuando nada importe”, en 2011 “Justa medida” y en 2012 “Las manos de Euterpe”. Cuenta con otros tres poemarios inéditos. En la actualidad dirige un blog cuyo enlace adjuntamos.
Admirador de los clásicos españoles del Siglo de Oro y de poetas como Unamuno, Neruda y J.R. Jiménez, para este autor el sentido de la poesía radica en la captación permanente de la belleza a través de la palabra esenci




                                                       E L   Á N G E L



             Cuando leas esto
             será porque ya habito dentro de ti.
             Tal vez pueda explicártelo:
             no me quedé a las puertas,
             ni en los espléndidos
             contornos de tus jardines
             de mujer,
             igual que otros hicieron;
             yo penetré con los ojos
             del corazón
             hasta tu cuarto íntimo,
             aquél en que tu ángel
             se entristecía
             antes de mirar con gratitud
             al forastero
             que iba a soltar sus alas…
             Me besó, y aún guardo
             ese rocío en mis labios.
             Desde entonces comprende
             lo que siento.
             Y en el estanque puro
             que ahora forman tus aguas
             bajo él,
             atentas a su vuelo,
             caminan sin hundirse mis palabras.





                                      Rafael Simarro Sánchez




lunes, 27 de enero de 2014

LA MUJER EN NIETZSCHE, CUARTA ENTREGA, POR EL PROFESOR TOMÁS MORENO

Hacemos entrega de la cuarta entrada para la sección de Microensayos del blog Ancile, sobre el tema fascinante de la mujer en el pensamiento de Nietzsche, titulado La mujer en Nietzsche, por el filósofo y profesor Tomás Moreno.

La mujer en Nietzsche 4, Tomás Moreno, Ancile



LA MUJER EN NIETZSCHE, CUARTA ENTREGA, 
POR EL PROFESOR TOMÁS MORENO



La mujer en Nietzsche 4, Tomás Moreno, Ancile

La Mujer en Nietzsche (Cuarta parte)
IX. Sobre la naturaleza de la mujer: la Mujer es vida, gestación de la vida
Pero a pesar de todo lo que hasta ahora Nietzsche ha desvelado del ser femenino, la mujer, para nuestro filósofo, es sobre todo metáfora de la vida, es vida. Nietzsche compara muchas veces a la mujer con la propia vida, y a la vida con la mujer, destacando como su función natural y primordial: la capacidad de procrear, la gestación biológica de dar a luz un nuevo ser. Algo único y específico del ser femenino: "Todo en la mujer es un enigma y todo en la mujer tiene una única solución: se llama embarazo" (AHZ I, De las mujeres viejas y jóvenes, p. 106)[1].
            A este impulso creador obedece gustosa la mujer y, para ello, también obedece al hombre, pues él es justamente el medio para alcanzar el fin: el hijo. La idolatría al amor que profesa la mujer es fruto de su astucia, hábil truco para satisfacer su finalidad de creación. Por lo cual el amor no se consume totalmente y sólo entre el hombre y la mujer que se aman, sino que de modo superior se realiza en el hijo que de ellos nace. Y esta proyección y aspiración del amor en el hijo, se ve más patente en la mujer: "El hombre es para la mujer un medio: la finalidad es siempre el hijo" (AHZ, I, De las mujeres viejas y jóvenes).
            La gestación (preñez, gravidez biológica) expresa lo que el hombre no tiene ni es. La gestación es fecundidad e implica generar mediante el sufrimiento. Es riqueza creadora, exuberante vitalidad, y, al mismo tiempo, lleva grabado en ella el signo del dolor como duro estímulo de la producción. En Así habló
La mujer en Nietzsche 4, Tomás Moreno, Ancile
Zaratustra,  proclama que la realidad del hijo, del futuro creador, es el sentido de la mayor esperanza en el amor, donde no todo es placer o voluptuosidad, sino que aún el mejor amor esta mezclado de dolor y amargura. Amargura que sigue siendo fuerza estimulante, que ayuda a descubrir lo que falta en cada momento de amor que se completa y engrandece con el anhelo de superación siempre en algo mejor:
E incluso vuestro mejor amor no es más que un símbolo extático y un dolorido ardor. Es una antorcha que debe iluminaros hacia caminos más elevados (…) Amargura hay en el cáliz incluso del mejor amor: ¡por eso produce anhelo del superhombre, por eso te da sed a ti, creador! (AHZ, I, "Del hijo y del matrimonio", p. 113)
            El concepto de gestación está, pues, estrechamente unido al de potencia creadora, fuerza generadora, productividad, intensa vitalidad; expresa la tensión de la continua superación de nosotros mismos. La productividad principal de la mujer es el hijo. En La gaya ciencia insiste Nietzsche en considerar la maternidad biológica como la productividad femenina. Sin embargo también cabe para el hombre contemplativo otro tipo de productividad. Nietzsche trata de compensar así al hombre de su incapacidad biológica para gestar, remontándose para ello a los orígenes mismos de la filosofía y  apropiándose de la capacidad de engendrar típica de lo femenino con la metáfora platónica de la gestación del espíritu[2].
            Atribuye, por tanto, al hombre otro tipo de gravidez, otra capacidad creadora superior, la espiritual, a la que con tanta frecuencia alude Nietzsche, tratando de despertar al “creador”. Es por ello por lo que la gravidez[3] espiritual hace que el carácter de los contemplativos se aproxime mucho al femenino, y por eso los denomina madres masculinas: “Igualmente la preñez intelectual engendra los caracteres contemplativos semejantes al carácter femenino, pues son como madres masculinas”[4].
Sin embargo, entre los animales sólo se considera a la hembra como el ser productivo y se considera “como sexo bello al masculino”. Entre ellos no existe el amor paterno. La hembra satisface su deseo de dominio con sus hijos, y con ellos tiene su propiedad y su quehacer. Pero la gestación, más todavía que receptividad: La preñez, la gravidez ha transformado por eso a las hembras: "El embarazo torna a las mujeres más dulces, más sufridas, más tímidas, más sumisas"[5].
La mujer en Nietzsche 4, Tomás Moreno, Ancile

Mientras que el hombre crea para conservar, la mujer conserva y acoge para crear. El hombre es el que se enriquece con un incremento de fuerza, de felicidad y de fe, mientras que la mujer es la que da, dándose a sí misma: La mujer se entrega, el hombre la toma[6]. Aquí están resumidos, señala Wanda Tommasi, los dos significados que Nietzsche atribuye a la mujer a través del concepto de gestación: la fecundidad, la productividad, la creatividad, pero también los rasgos pasivos del completo abandono, el darse, la oblación del amor y de la aceptación incondicional.
X. Del Matrimonio y la fidelidad
En lo que se refiere a la fidelidad en el matrimonio las diferencias entre hombre y mujer son también manifiestas. La mujer debe ser siempre fiel, la fidelidad es una de las notas esenciales de su amor, que es entrega y renunciación; en el hombre, por el contrario, ésta sólo aparece algunas veces y por motivos externos a su propio amor. La fidelidad no forma parte de la naturaleza de su amor, que es siempre posesión y dominación:
La fidelidad está incluida en el amor de la mujer, forma parte de su misma definición, es una consecuencia necesaria de ese amor. En el hombre, el amor puede ir acompañado a veces de la fidelidad [...]; pero no forma parte de la naturaleza de su amor, y tanto no forma parte de ella, que casi se puede afirmar que existe una antinomia natural entre el amor y la fidelidad en el hombre, pues su amor es deseo de posesión y de ningún modo renunciación y abandono, y el deseo de posesión parece como que se extingue cada vez en la posesión (GC, § 363, p.198).
            Es por eso por lo que Nietzsche justifica la necesidad de la existencia del concubinato[7], como "ayuda natural del matrimonio" para garantizar la satisfacción no sólo de las necesidades sentimentales, intelectuales y espirituales del marido, sino también de las propiamente sexuales, difícilmente conciliables en el matrimonio convencional:
El matrimonio, en su más alto sentido, como una amistad espiritual entre dos seres de distinto sexo, es decir, contraído [...] con el único fin de engendrar y educar a una nueva generación; un matrimonio así, digo, que no recurre al sexo sino en raras ocasiones y siempre con la vista puesta en fines más elevados, es de temer que necesite la ayuda natural del concubinato [...]. En general, una buena esposa que fuese a la vez amiga, colaboradora, engendradora de hijos, madre, cabeza de familia y administradora, teniendo quizás que atender sus asuntos y cumplir sus funciones independientemente de su marido, no podría ser también una concubina, pues supondría exigirle demasiado (HDH, § 424 p. 237).   
            Por lo que se refiere al matrimonio como institución social, Nietzsche no se muestra muy partidario del mismo: "Toda relación que no nos eleva, nos rebaja; y a la inversa: por eso los hombres suelen descender algo cuando se casan" (HDH § 394, p. 229). "A la hora de contraer matrimonio hay que hacerse esta pregunta: ¿crees poder tener una agradable conversación con esta mujer hasta la vejez? Lo demás del matrimonio es transitorio, pues casi toda la vida en común se dedica a conversar"(HDH § 406, p. 231). En la base de toda unión matrimonial subyace el egoísmo, mejor o peor disimulado: Un buen matrimonio es ).
La mujer en Nietzsche 4, Tomás Moreno, Ancile
Tomás Pollán

                El interés mutuo preside la elección del cónyuge, que no se elige tanto por su complementariedad sino por la potenciación de sus propias cualidades:  
De este modo, si en la elección del cónyuge, los hombres buscan ante todo un ser dotado de profundidad y de sensibilidad, y las mujeres a un ser brillante, sagaz y con presencia de ánimo resulta claro que, en el fondo, el hombre busca al hombre ideal, y la mujer a la mujer ideal, es decir, que no buscan su complemento, sino la plenitud de sus propias cualidades (HDH, § 411, p. 232).
            La astucia, la ambición, la vanidad de las mujeres buscan en el hombre todo aquello que pueda realzar su propio brillo social y satisfacer su propia vanidad:
Las mujeres, al ver a un hombre, se dan cuenta inmediatamente si su alma está conquistada, pues, como quieren ser amadas sin rivales, al que se apasiona por la política, la ciencia o el arte, le achacan que le mueve la ambición. A menos que con estas actividades el hombre en cuestión obtenga algún brillo, porque entonces verán que, uniéndose amorosamente a él, aumentarán el brillo de ellas, en cuyo caso le concederán sus favores. (HDH, § 410, p. 231-232).
                En el matrimonio las mujeres buscan un futuro asegurado para toda la vida, para lo cual no dudan en utilizar sus armas de seducción, como cualquier prostituta:
Esas muchachas que no quieren deber más que al atractivo de su juventud un futuro asegurado para toda la vida y cuya astucia es incluso fomentada por sus experimentadas madres, buscan exactamente lo mismo que las prostitutas, sólo que aquéllas son más inteligentes y menos sinceras que éstas (HDH, § 404, p. 230).
            Para Nietzsche el matrimonio y el amor poco tienen que ver, es más, son incompatibles:
Es evidente que al matrimonio moderno se le ha ido de las manos toda la razón [...]. La razón del matrimonio –consistía en la responsabilidad jurídica exclusiva del varón: con ello el matrimonio tenía un centro de gravedad, mientras que hoy cojea de ambas piernas. La razón del matrimonio –consistía en su indisolubilidad por principio: con ello adquiría un acento que sabía hacerse oír frente al azar del sentimiento, de la pasión y del instante. Consistía asimismo en la responsabilidad de las familias en cuanto a la elección de los cónyuges. Con la creciente indulgencia a favor del matrimonio por amor se ha eliminado precisamente el fundamento del matrimonio, aquello que hace de él una institución (CI, § 39, p. 123).
            El matrimonio es una institución, y una institución, según Nietzsche, no se la funda jamás sobre una idiosincrasia, un matrimonio no se lo funda, como se ha dicho, sobre el amor:
Se lo funda sobre el instinto sexual, sobre el instinto de propiedad (mujer e hijo como propiedad), sobre el instinto de dominio, el cual se organiza constantemente la forma mínima de dominio, la familia, y necesita hijos y herederos para mantener también fisiológicamente unas dimensiones ya alcanzadas de poder, influencia, riqueza, para preparar unas tareas prolongadas, una solidaridad de instintos entre los siglos  (CI, § 39, p. 124). 

       
                                                                                                              Tomás Moreno






[1] En su ensayo sobre la mujer, que Lou comentara con Nietzsche en Tautenburg, ella afirma que el embarazo es "el estado cardinal que, poco a poco, en el transcurso del tiempo, ha determinado el modo de ser de la mujer".
[2] El filósofo español Tomás Pollan ha recordado el hecho significativo de que Platón sea el primer filósofo que incorpore a la filosofía todo un vocabulario sexuado: concepto, cópula, generar, dar a luz, eros, mayeútica… pero siempre referido al espíritu no al cuerpo o atribuido al varón como sujeto de esas operaciones y actividades, ya sea en el plano espiritual o, intelectual ya en el metodológico (citado en F. Savater, La filosofía se desabrocha, "El País", sábado, 13 de septiembre de 1986).
[3] La creación artística, poética, intelectual de los hombres, concebida como gestación o gravidez espiritual, por analogía con la capacidad femenina de engendrar, llevaría también en sí los rasgos de la vitalidad creadora y del dolor que ella comporta.
[4] GC, II, § 72, p. 73.
[5] Ibid.
[6] GC, V, § 363, p. 198.
[7] Otras veces se refiere al matrimonio a prueba: “Si el marido y la mujer no vivieran juntos, serían más frecuentes los buenos matrimonios” (HDH § 393, p. 229). O también a matrimonios sucesivos:Si por una vez nos situáramos mentalmente más allá de las exigencias de la moral, podríamos sin duda preguntarnos si la naturaleza y la razón no forzarían al hombre a contraer varios matrimonios sucesivos, en el sentido siguiente: a los veintidós años se casaría con una mujer madura, intelectual y moralmente superior, y capaz de ayudarle a sortear los peligros que le acechan hasta cumplir los treinta años (ambición, odio, autodesprecio, pasiones de todo tipo). Más tarde, el amor de esa mujer se convertiría totalmente en cariño materno, y no sólo toleraría, sino que exigiría, en beneficio de ese hombre, que se casara al llegar a los treinta con una muchacha joven de cuya educación se encargaría él directamente. De los veinte a los treinta años el matrimonio es una institución necesaria; de los treinta a los cuarenta sólo es útil; y el resto de la vida ejerce una acción perniciosa, pues fomenta el retroceso espiritual del hombre”. (HDH § 421, pp. 235-236).




La mujer en Nietzsche 4, Tomás Moreno, Ancile

domingo, 26 de enero de 2014

LA POESÍA DE F. DAVID RUIZ EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA


Del blog de La noche en blanco de Granada recogemos la última entrada de su sección de poesía dedicada al poeta F. David Ruiz.
Enlace al blog de La noche en blanco de Granada.


Para la sección de poesía de nuestro blog de La noche en blanco de Granada traemos hoy los versos del poeta F. David Ruiz.




LA POESÍA DE F. DAVID RUIZ 
EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA 







 F. David Ruiz (Rute, 1987) es licenciado en Filología Hispánica y Filología Románica por la Universidad de Granada. Posee también un Máster de Profesorado de Secundaria. Ha coordinado los primeros números de una publicación de carácter cultural en Rute, así como diversos talleres de teatro. Durante el pasado año, ha sido residente de la undécima promoción de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores.
            Como poeta, ha participado en numerosos recitales colectivos como el organizado por el FEX 2012 (Festival Extensión del Festival de Música y Danza de Granada) o por Amnistía Internacional Granada. En 2012 publica la plaquette-cartón Canción Indie para el Chico Ostra realizada por la asociación Diente de Oro. También ha colaborado en otras publicaciones como en la segunda edición de Poesía en el Jardín, editado por la pintora Elena Laura. Asimismo, ha sido organizador del ciclo de lecturas "Poesía In Situ" de carácter benéfico, en su ciudad natal. También en septiembre de 2013 interviene en las Jornadas Z de Arte Contemporáneo de Montalbán con el espectáculo Quítame la rebelión.
            Como prosista, ha sido galardonado con varios premios de relato corto por su serie de cuentos sobre mujeres de la posguerra, publicados en diferentes libros. Es en este proyecto también en el que ha estado trabajando durante el curso 2012/13 como residente de la Fundación Antonio Gala.




CANCIÓN INDIE PARA EL CHICO OSTRA




                                                                       “La noche está estrellada y ella no está conmigo”
                                                                                                                                            Pablo 


Neruda

Antes de que se acaben las letras,
no se atreva nadie a escribirte en un poema.
Yo prefiero esperarte
abrochado hasta al alma mientras canta
a lo lejos
el viento helado de la noche.

Te espero.
Ítaca es una parada de autobús
y yo te espero.
Te espero y nunca llegas.

Granada
está estrellada
y tiritan astronautas a lo lejos.







ESTRO





Mayo
ondea leve la bandera del verano
en todos
los relojes de muñeca. Uno puede
encontrarle el masculino
a las musas
en los torsos desnudos
que florecen de repente
en los jardines de los parques.
Parece que se multiplicaran
bíblicamente
como un milagro brillante,
dorado
de tarde,
por el descanso del sol y las miradas
sobre la piel. 

Abandonan
como al borde de los ríos
la opresión
de sus vaqueros,
de sus camisetas
de mangas
cortas
con la lengua descarada de los Rolling.

Y aquí, sátiro encogido,
como juncos
aparto las páginas de un libro,
y vengo a cantar a mi cuaderno. 




F. David Ruiz






sábado, 25 de enero de 2014

AMPARO FABRA CRESPO Y SU MÚSICA EN EL PART OF THE COMPOSERS NOW FESTIVAL DE LA NATIONAL OPERA CENTER, EN NUEVA YORK, CON POEMAS DE FRANCISCO ACUYO

La compositora Amparo Fabra Crespo presenta en la National Opera America Center, de Manhattan, Nueva York, en el Part of the Composer Now festival, con la colaboración del Instituto Cervantes de Nueva York, su obra musical con poemas de Francisco Acuyo (del libro Pan y leche para niños), el día 23 de febrero, a la 7.30 pm. Adjunto invitación y enlaces del evento para los interesados.






AMPARO FABRA CRESPO EN EL PART OF THE COMPOSERS NOW FESTIVAL
 DE LA NATIONAL OPERA CENTER, EN NUEVA YORK
CON POEMAS DE FRANCISCO ACUYO


Amparo Fabra Crespo y su música, Ancile

Amparo Fabra Crespo y su música, Ancile




Amparo Fabra Crespo y su música, Ancile


jueves, 23 de enero de 2014

MAGIA, CIENCIA, POESÍA

Retomamos para el blog Ancile las anteriores entradas basadas en el trabajo El tiempo poético, centrado en este caso el fragmento en otros aspectos no menos interesantes y de analogía con el mundo de la creación poética como es el de las analogías de la magia y de la ciencia en lo más íntimo de sus peculiares discursos.

Magia, ciencia y poesía, Francisco Acuyo, Ancile




MAGIA, CIENCIA Y POESÍA




Magia, ciencia y poesía, Francisco Acuyo, Ancile



      QUE LA PENSÉE SAUVAGE no es ciertamente un pensamiento inacabado por primitivo, pues aquél se ofrece como una conducta mental totalmente reconocible en cualquier sociedad, y, que viene a manifestarse de forma primordial en la práctica totalidad de las actividades artísticas, no es cosa de nueva referencia.  Desde aquí, no obstante, exponer que la magia será un sistema no menos completo (y complejo) y aun coherente que cualquier otra sistemática –digamos, científica-  (pues no son místicas o irracionales), no será ninguna exageración; en realidad dicha coherencia se sitúa sólo al margen de poder establecer diferencias y semejanzas en referencia a la precisión o exactitud, no tanto de nuestros sentidos, sino de los instrumentos (más o menos sofisticados) de observación, al margen de la finalidad de una y otra forma de singular logicidad. Además, una y otra forma de conocimiento establecen la relación esencial entre aquello que es perceptible (sensible) por los sentidos y lo inteligible, pues, como significante y significado pueden remitirnos a sus cualidades significativas (de signos) así como a integrarse de forma perfecta como sistemas de relaciones de oposición y semejanza.
      Son, por tanto, bastantes obvias las analogías en el proceso de sistematización lingüística, el cual nos ofrece una visión, desde luego, muy alejada del hombre antiguo (primitivo) y su pensamiento como arraigado en lo netamente irracional, pues, al contrario, se encuentra en mundo donde los signos y los mensajes colman su mundo de reflexión y pensamiento.
      La diferencia sustancial habríamos de situarla en un ámbito lejano al de la dinámica propia de un pensamiento lógico: estaría en el ámbito de la afectividad, campo que se sitúa en relación cercana con el sentir y razonar lógico poético, y es que el hombre salvaje se siente en íntima comunión con el entorno y la naturaleza, mostrando una clara desconfianza del conocimiento histórico, por ser este la causa de la desintegración de aquella fraternidad suya con el mundo vivido donde se integra.
      Su pensar (cibernético) establecido en categorías concretas, se establece como un sistema de relaciones específicas que se incorpora como una oposición binaria. Esta conexión, como decimos, se sitúa al margen de la historia, y como anteriormente señalábamos, se relaciona con el totemismo que pone en funcionamiento un modus operandi de carácter universal que manifiesta operaciones de estructuras mentales de tipo colectivo e inconsciente, cuyo procedimiento responde a un método de oposición y similitud. Podemos pensar en las analogías con el pensamiento y la lógica genuinamente poéticos.
      Nos encontramos ante un pensamiento analógico que basa su razonamiento y capacidad clasificatoria, en la relación entre lo sensible y lo inteligible, presentando una sistemática que muestra coherencia y capacidad ilimitada de extensión, además, capaz de un a lógica simbólica que pone en relación (u oposición) las categorías sensibles para construir un sistema de equivalencias (formales) entre signos.
      La clasificación totémica mencionada en capítulos anteriores de esta exposición, en su oposición a la historia, se muestra como un ejemplo de singular importancia para equiparar el modo de aprehensión de la poesía, que ofrece más que un canon intemporal 69 que impida la fuga del grupo hacia la historia, un instrumento donde reconocer la naturaleza del ser; donde el ayer y el hoy son la misma cosa; donde el fin y el principio conviven en un instante único e infinito, pues se sucede espontánea e instantáneamente para reconocer el reino ilusorio de la impermanencia en un eterno presente.
      Es por todo esto que, para nosotros, la poesía se ofrece como aquel vehículo ideal con el que se hace posible la integración de la sociedad histórica en una sociedad natural, y a la naturaleza en un potencial ejercicio de conocimiento y filosofía donde, por fin, reconocer en lo único (el ser) la alienante e ilusoria (i)realidad de lo diverso.
      Que la escritura como invención y, por tanto, como artificio, se sitúa bajo sospecha, como el propio Levi-Strauss señala, y se alce como el instrumento por excelencia de dominación y esclavitud  veremos que, en el ámbito de la poesía verdadera (inspirada),  pretende en realidad restaurar (de lo desnaturalizado que la escritura comporta) el diálogo no sólo con los hombres sino con el mundo todo; ser en definitiva el vehículo con el que acercar al que habla (y escribe) y el que oye (y lee); por todo lo cual es conveniente reivindicar su carácter esencialmente unitivamente pacífico, y reconocer que donde la poesía se mueve natural y fluida será en la relación que se traduce genuinamente: en la personal (de hombre a hombre), con la naturaleza y con nosotros mismos.



Francisco Acuyo




Magia, ciencia y poesía, Francisco Acuyo, Ancile


PEDRO ENRÍQUEZ EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA

Del blog de La noche en blanco de Granada recogemos la última entrada que nos trae los versos del poeta Pedro Enríquez.


 Traemos hoy a nuestra sección de poesía del blog de La noche en blanco de Granada al poeta Pedro Enríquez.








LA POESÍA DE PEDRO ENRÍQUEZ
 EN LA NOCHE EN BLANCO DE GRANADA





 Pedro Enríquez, poeta, narrador y editor español, académico con la letra Z de la Academia de Buenas Letras de Granada. De su obra se han publicado 18 títulos entre libros y poemarios. Poemas suyos se han publicado en antologías y editoriales de diversos países del mundo y algunos de sus poemas han sido traducidos al francés, hebreo, árabe, inglés, italiano, portugués, turco, ruso, quechua, catalán y japonés. Ha sido invitado a participar en lecturas y eventos internacionales de poesía en numerosos países del mundo, como Argentina, Perú, Colombia, México, Estados Unidos, Nicaragua, Francia, Portugal, Puerto Rico, Marruecos, Turquía y Túnez. Organizador y director de actos culturales, como Ciclo de Poesía Europea en Granada, Un mundo de poesía, Poesía sin fronteras: Poesía escrita por gitanos, Los poetas de la Alhambra, 1er Encuentro de Literatura de viajes, 1er Encuentro de Periodismo cultural, 1er Congreso Internacional de Poesía y Música para la Paz, Poesía y música en los monumentos (Granada, España), Semana Internacional del Cuento en La Zubia (Granada), Poesía y música en los conventos(Granada, España), 1er Encuentro Granada en Cuento, Poesía y Música en la Quinta.
Director del Festival de “Poesía en el Laurel” (Enlace a la página web) que cumple este año su décima edición.
Director del programa de radio emitido por Internet: La voz a ti debida. Tardes de radio y literatura (Enlace a la página web)
Consejero del Aula Antonio Machado, Buenos Aires (Argentina). Asesor Cultural del Centro UNESCO de Andalucía (España). Presidente de la Filial España del Consejo Americano de Todas las Sangres (Lima, Perú). Presidente de la Asociación Cultural “Granada13artes”. Propuesto para el Premio “María Zambrano” a la mejor contribución a la cultura andaluza (convocatoria del año 2.010). Condecoración con la Orden José María Arguedas en el Grado de Maestro, por el Consejo Nacional e Internacional Todas las Sangres, en Cusco, Perú (mayo 2011). Gran Premio Internacional en la decimocuarta edición de la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico (noviembre 2011, por su importante aportación al mundo literario a través de su obra poética, además de tener en consideración su importante gestión cultural, que ha obtenido un gran reconocimiento internacional).
En febrero de 2012 crea el grupo Almedit y el espectáculo de poesía, música, proyección y mimo “El silencio del sonido”, donde se crea una nueva percepción de las emociones y los sentidos a través de tres instrumentos musicales poco usuales: el arpa, la flauta turca ney y la percusión africana del djembe, junto con la palabra poética de la obra de Pedro Enríquez.




 PALABRA Y PINTURA




Diálogo despierto de luz y poesía



Camino buscando un hilo de realidad,
los brazos trazando un círculo,
una sombra cambiante,
un duelo de serpientes atadas
a los pies del silencio.


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En posición de junco
vigilo la llama,
movimiento detenido del pincel,
contención de estatua,
perfil hiriente de hiedra.


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En el cielo reflejado
duerme el veneno
sin conocer el peligro.
Bailemos sobre una playa imaginaria.
Equivocado cuaderno de viaje.


******


En sus manos el misterio,
despertar de la luz oculta,
paciencia que descubre,
barniz desvelado,
poema del tiempo.


******


Cadenas para el gobierno de las ideas,
eslabones para el principio roto de la razón.
En las líneas de los latidos dibujados
descubro una ley de estilo imposible:
perfil de dos lunas.


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Líneas que se alargan en la sombra.
Saliva para la espátula.
Se repite la búsqueda en la memoria.
La nada es una herida en la luz
vencido el asombro de las horas.


******


Despertaré con un motivo
para el silencio,
trémula la mano que conoce el vacío
de un paisaje desnudo
en el tapiz de las quimeras.


******


Cierra los ojos,
los pinceles son la mirada.
La invención tiene alas,
descubre la entrada al laberinto,
el grito de un vocablo sin sonido.


******


La huida de las formas,
el equilibrio,
el olvido,
un nuevo comienzo sin volver atrás.
Persigo un sueño imposible.



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El mundo en espera aún no ha nacido,
cuerpo de raíces que busca la savia.
Todo el universo es posible,
tiembla y asciende en la hora
del nacimiento.




Pedro Enríquez (inédito 2013)