miércoles, 25 de mayo de 2011

ESPEJISMOS DE LA CIENCIA III

Espejismo de la ciencia 3, Francisco Acuyo





ESPEJISMOS DE LA CIENCIA III





Espejismo de la ciencia 3, Francisco Acuyo



Las fronteras o cesuras o compartimentos estrictamente localizados del cerebro para explicar las diferentes funciones volitivas consciente (o inconscientes, que ya adelantábamos en la anterior entrada) del ser humano, parecen diluirse en determinados momentos y circunstancias propiciados tras la observación de su dinámica singular, y de la que hacíamos referencia anteriormente, a modo de ejemplo,  al caso de la sinestesia. La idea mecanicista del sistema neuronal hoy parece ponerse en total cuestionamiento, sobre todo al constatarse la plasticidad del mismo. La extraordinaria capacidad de transformación –demostrada- del cerebro nos lleva ineluctablemente a la superación del entendimiento de este como una máquina altamente especializada, perfectamente compartimentada en secciones habilitadas para cada supuesta habilidad,  entraría en franca contradicción con esta propiedad otrora inaudita de la que hablamos y que le hace susceptible del prodigio de ser modificado.
Hay  que reconocer que plasticidad es claramente reconocible y que los cambios  de su estructura y función (del cerebro) será posible en virtud de determinadas actividades y (o) pensamientos, de lo que puede inferirse que aun cuando se deducen mayores recursos de esta extraordinaria propiedad, también se colige una mayor susceptibilidad o vulnerabilidad a los factores externos. En este caso excepcional veremos cómo incide y emparente esta visión plástica y moldeable de la entidad biológica –orgánica- de la mente, el cerebro, en la propia concepción de la conciencia poética y de su relación (e interconexión) con el mundo de los sentidos (de lo perceptual) e integración con el mundo material en el que interacciona en virtud de su instrumento genuino por excelencia : el poema, allí donde en verdad será posible ver las voces, que anunciaba el Libro Sagrado en el célebre pasaje de su Éxodo. (20,18).





Espejismo de la ciencia 3, Francisco Acuyo

martes, 24 de mayo de 2011

AFANASI FET: O ESE SONIDO ALADO III

Afanasi Fet, o ese sonido alado 3, Ancile


Y tercera y última muestra de la poesía de Afanasi Fet, siempre de la sabia mano traductora de Joaquín Torquemada. Les animo desde aquí a su lectura en esa preciosa edición publicada por el Instituto Cervantes en Moscú, en el Año de Rusia en España y de España en Rusia.



На заре ты ее не буди



На заре ты ее не буди.
На заре она сладко так спит;
Утро дышит у ней на груди,
Ярко пышет на ямках ланит.

И подушка ее горяча,
И горяч утомительный сон,
И, чернеясь, бегут на плеча
Косы лентой с обеих сторон.

А вчера у окна ввечеру
Долго-долго сидела она
И следила по тучам игру,
Что, скользя, затевала луна.

И чем ярче играла луна,
И чем громче свистал соловей,
Всё бледней становилась она,
Сердце билось больней и больней.

Оттого-то на юной груди,
На ланитах так утро горит.
Не буди ж ты ее, не буди...
На заре она сладко так спит!




Guarda al alba su sueño feliz



Guarda al alba su sueño feliz,
no profanes su dulce dormir;
Afanasi Fet, o ese sonido alado 3, Ancilela mañana suspira sutil
en su pecho y su rostro infantil.

Su almohada parece quemar
y su sueño mantiene el calor,
y, cual negro crespón de percal,
su cabello le cae en derredor.

Pero anoche, a la puesta del sol,
mucho tiempo pasó sin hablar,
y veía, asomada al balcón,
a la luna y las nubes jugar.

Y el fulgor de la luna al jugar,
y los cánticos del ruiseñor,
poco a poco le hicieron llorar;
le partió el corazón su dolor.

La mañana calienta febril
sus mejillas, su pecho infantil.
¡Guarda al alba su sueño feliz...!
¡No profanes su dulce dormir!




За горами, песками, морями





За горами, песками, морями –
Вечный край благовонных цветов,
Где, овеяны яркими снами,
Дремлют розы, не зная снегов.

Но красы истомленной молчанье
Там на всё налагает печать,
И палящего солнца лобзанье
Призывает не петь, а дышать.

Восприяв опьянения долю
Задремавших лесов и полей,
Где же вырваться птичке на волю
С затаенною песнью своей?

И сюда я, где сумрак короче,
Где заря любит зорю будить,
В холодок вашей северной ночи
Прилетаю и петь и любить.




Tras arenas y mares y cerros




Tras arenas y mares y cerros
hay un reino de flores sin par
donde duermen las rosas un sueño
que las nieves no pueden turbar.

Pero allí hay un silencio agobiante
que le imprime un sello especial;
quema el sol con un beso que hace
suspirar en lugar de cantar.

De los bosques y campos dormidos
percibiendo la dulce embriaguez,
¿hacia dónde se irá el pajarillo
que su canto no quiere esconder?

Hacia aquí, donde es breve la noche,
donde el alba despierta al albor,
hacia el frío nocturno del norte
vuelo yo con mi canto y mi amor.


Afanasi Fet 
(Versión de Joaquín Torquemada)





Afanasi Fet, o ese sonido alado 3, Ancile

lunes, 23 de mayo de 2011

ESPEJISMOS DE LA CIENCIA II

Espejismos de la ciencia 2, Francisco Acuyo
M.C. Escher




ESPEJISMOS DE LA CIENCIA II



Espejismos de la ciencia 2, Francisco Acuyo


Es probable que no pocos de los que denominábamos espejismos de la ciencia, al albur de los avances tecnológicos que son propios e inevitables en la experiencia e indagación científica, acaben causando no pocas e interesantes sorpresas al observador atento. Es el caso, a mi parecer, de la teoría del Psicoanálisis, a la que hacíamos referencia en la anterior entrada de este blog nuestro. El rechazo a sus indagaciones y deducciones (calificadas como mucho de pseudocientíficas ), se ofrecen  hoy bajo una perspectiva francamente distinta, sobre todo a raíz de las técnicas denominadas de neuroimagen. Diríase que la vieja dicotomía mente-cuerpo parece haber encontrado una vía, si no de armonización, sí de entendimiento. Aparecen las bases orgánicas (biológicas) que no pudo decantar para la ciencia Freud en su momento, bajo la luz de la neurociencia. Si Antonio Damasio interpretaba que para la aprehensión de la mente la idea psicoanalítica era intelectualmente satisfactoria,  ahora también la realidad del inconsciente puede manifestarse bajo la realidad de un  sustrato biológico, a saber: los lóbulos temporales y el hipocampo para la elaboración consciente, la amígdala para el procesamiento inconsciente. Esta zona primitiva de nuestro cerebro ya aparece desarrollada en el ser humano desde el nacimiento, y parece ser que en ella residen nuestras experiencias emocionales más profundas y antiguas. ¿Estamos pues, ante la ilustración biológica de la dualidad del consciente y del inconsciente? ¿En virtud de estos descubrimientos, podemos hablar de una situación perfectamente definida (topografiada)  en el cerebro de cada uno de los procesos psicológicos que iluminan el entendimiento (la emoción y el sentimiento) humano? En relación a los procesos que rigen la percepción, esto no parece estar muy claro, véase el caso peculiar (¿o, acaso no tan peculiar?) de la sinestesia. Seguiremos hablando sobre tan fascinante temática en próximas entregas de nuestros juicios y apotegmas.




Espejismos de la ciencia 2, Francisco Acuyo

sábado, 21 de mayo de 2011

ESPEJISMOS DE LA CIENCIA




Espejismos de la ciencia 1, Francisco Acuyo


Sebrelli y Bunge, insignes filósofos argentinos, no reparan  en toda suerte de reproches hacia el método supuestamente irracionalista (enemigo conspicuo) del genuino método científico: a saber, el psicoanálisis y el hacedor -padre- de su célebre doctrina, Sigmund Freud, y de tan popular tratamiento curativo, charlatanería psicológica, según Bunge, que acaba traduciéndose en la característica y onerosa terapia interminable que no hace sino manifestarse como ciencia fallida. Pero, ¿qué hay, desde una óptica menos exhaustiva y exclusivista, en los albores del siglo XXI, de interesante en el Psicoanálisis? Parece, en primer lugar, que resulta altamente recomendable una buena dosis de escepticismo con la que hacer propicia la desmitificación intelectual de no pocas corrientes de pensamiento que pasan por ser propias de la ciencia, a fuer incluso,  de no ser correcta y rigurosamente verificadas. ¿Espejismos de la ciencia acaso? Veremos en siguientes entradas de estos apotegmas, algunas consideraciones más.





Espejismos de la ciencia 1, Francisco Acuyo

jueves, 19 de mayo de 2011

AFANASI FET: O ESE SONIDO ALADO (II)

De nuevo con el gran Afanasi Fet, (Afanasi Afanásievich Fet -Афанасий Афанасьевич Фет-), y de nuevo de la mano el excelente traductor del poeta de Novoselki, Joaquín Torquemada Sánchez, y centrados en su versión llevada a cabo en la conmemoración del Año de Rusia en España y de España en Rusia, en su primorosa edición hecha en Moscú (2011).


Afanasi Fet 2, Ancile






Notturno1





Afanasi Fet 2, Ancile



Ты спишь один, забыт на месте диком,
Старинный монастырь!
Твой свод упал; кругом летают с криком
Сова и нетопырь.


И стекол нет, и свищет вихорь ночи
Во впадину окна,
Да плющ растет, да устремляет очи
Полночная луна.


И кто-то там мелькает в свете лунном,
Блестит его убор –
И слышатся на помосте чугунном
Шаги и звуки шпор,


И грустную симфонию печали
Звучит во тьме орган...
То тихо всё, как будто вечно спали
И стены и орган.




1842



Notturno







¡Tú duermes solo, antiguo monasterio
perdido y olvidado!
cayó tu bóveda, gritan con sus vuelos
lechuzas y murciélagos.


Ya no hay vitrales, y la noche ulula
silbando en la ventana;
la hiedra crece, y el rostro de la luna
concentra su mirada.


Alguien allí se acerca con sigilo
y brilla su tocado,
y las espuelas llevan al camino
el ruido de sus pasos.


Un órgano una triste sinfonía
toca en la oscuridad…
y el sueño envuelve muro y melodía
para la eternidad.


1 Ноктюрн (итал.).- Peд




Afanasi Fet 2, Ancile

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿POESÍA VERSUS CIENCIA (Y FILOSOFÍA)?

Poesía ¿Versus ciencia (y filosofía)?, Francisco Acuyo




¿POESÍA VERSUS CIENCIA (Y FILOSOFÍA)?



Poesía ¿Versus ciencia (y filosofía)?, Francisco Acuyo



Recibí, en relación a un par de entradas sobre el filósofo de la ciencia, Mario Bunge, en mi blog Ancile (descuidado, por cierto, en este mes de mayo, debido fundamentalmente a compromisos ineludibles, literarios y personales), algunas críticas -siempre constructivas- respecto a lo que creo, puede ser una mala interpretación de mis declaraciones en tanto que, motivadas por mi admiración al rigor y clarividencia del sabio argentino, conducido su pensamiento por la singularidad de sus ideas, y que se refiere a si es posible un discurso escéptico (y racionalista) en poesía, si es que estos son dos de los parámetros y directrices mediante los que encauza sus reflexiones aquel autor sobre temáticas y disciplinas diversas, no obstante centradas en lo que a este artículo interesa respecto el ámbito de la ciencia.
                Advierten algunos amables visitantes del blog una supuesta contradicción, aunque a su juicio, evidente, en tanto que el ámbito poético (en su vasto domino), se genera y se mueve por territorios más complejos y profundos y, en muchas ocasiones insondables, que no alcanzan a ser explicados y reconocidos mediante el análisis lógico conceptual, y que las mismas motivaciones que lo impulsan no siempre han de ir dirigidas en pos de un conocimiento (comprobable) determinado y, por tanto científico. Pues bien, si partimos de que el modelo obtenido por quien les habla, a partir de las reflexiones de Bunge, se observará que enos encontramos ante un filósofo  cuyo conocimiento incide y juicios sobre el territorio específico de la ciencia, ya advierte una singularidad más que notable para su atención. Entendemos esta singularidad en virtud de que el filósofo plantea problemas mucho más generales que el científico: por ejemplo, si el científico se centra sobre el estudio de los agujeros negros, o del clima, o del funcionamiento genético en los seres vivos,…. se verá que el filósofo involucra sus meditaciones en saber, por ejemplo, en qué es la materia, o la vida, o la existencia, o la mente….; pues bien, yo reflexionaba sobre el cómo estas perspectivas de indagación y de reflexión, podían ser perfectamente coherentes con lo que denominaba el espíritu creador del poeta.
Poesía ¿Versus ciencia (y filosofía)?, Francisco Acuyo
                No incidiré sobre las relaciones entre poesía y filosofía, poesía y religión e incluso  entre ciencia y poesía, tratadas ya en otros contextos y lugares específicos sobre temáticas desde luego muy interesantes (véase, por ejemplo, Fisiología de un espejismo, Fundamentos de la proporción en lo diverso,* entre otros), tan sólo apuntaré, además de porque el espíritu (o impulso) creativo es susceptible de ser reconocido no sólo en el artista, también en el filósofo, en el matemático, en el físico…. y sucede que se detecta, a mi juicio, un cierto grado de parentesco a la relación que sucede entre el filósofo y el científico: el poeta mantiene una relación, más que de generalidad con el mundo, de genuina totalidad e integración que abre, además de las sabidas vertientes estéticas y de gozo emocional e intelectual, una vía de comprensión y entendimiento en verdad particulares, pero en modo alguno en contraposición con aquellas otras obtenidas y basadas netamente en la razón y en el necesario escepticismo para apreciar la realidad y la verdad de lo bello, o de lo hermosa(mente) conseguido, que diría el gran Juan Ramón Jiménez. En este sentido me parece del todo oportuno, de igual modo que, en virtud de determinadas (y razonadas) conclusiones, advertir que gracias a ese necesario y preciso y precioso escepticismo señalado, de igual manera que podemos reseñar lo nocivo que puede resultar un pensamiento sin fundamento lógico o racional en la fundamentación filosófica, o lo dañino de no pocas pseudociencias que quieren ocupar el lugar propicio para una atención y observación de determinados aspectos del mundo que sólo son apreciables bajo el rigor de la verdadera ciencia, acaso, y gracias a este juicio, digo, de sano escepticismo, podamos ofertar las bases para la distinción de aquellas intuiciones verdaderas del genuino poeta, del charlatán que aduce sabiduría donde no hay más que superstición o blandura sentimentaloide ajena al profundo entresijo que engarza y potencia la verdadera obra de arte. Y yo pregunto ¿cuánto hay de renuncia, abandono  y charlatanería  en no pocos  ámbitos y sectores poblados por mal denominados poetas? A esta interrogante (u otras si fuere necesario) contestaré con plena solicitud, si le place o si es de interés al visitante curioso de tan modesto blog como en el que se inscriben estas apresuradas apreciaciones.




Fisiología de un espejismo, Fundamentos de la proporción en lo diverso, Artecitta ediciones, 2010, y Universidad de Granada, 2007 y Jizo Ediciones, edición corregida y aumentada, 2009.




                                Francisco Acuyo

Poesía ¿Versus ciencia (y filosofía)?, Francisco Acuyo

viernes, 13 de mayo de 2011

POESÍA COMPARTIDA: CON MARÍA GALERA

Francisco Acuyo y María Galera


Vuelvo a subir el post incluido ayer y que, misteriosamente desapareció del blog Ancile. Se trata de la entrada titulada Poesía compartida: con María Galera. En él decía que pasaba a subir el poema dedicado por esta autora a este modesto poeta que suscribe estas líneas apresuradas, titulado, Bizcocho para niños, y que la poeta de Alas de espuma, flamante ganadora del XV Premio Internacional de poesía Miguel de Cervantes, como digo tuvo a bien dedicarme, inspirado, según me decía, en la lectura de mi libro de poemas Pan y leche para niños, por lo que me muestro profundamente agradecido. Acompaño el poema con algunas fotos de la presentación del libro galardonado en la XXX Feria del libro de Granada.






BIZCOCHO PARA NIÑOS





                                                   Para Francisco Acuyo por su Pan y leche para niños



Leche de la Vía Láctea,
harina, polvo de estrellas,
fruta escarchada de lunas,
azúcar,besos que sueñan.

Del Ave Fénix los ovos,
batidos por un cometa,
punto de nieve bordado
en la espesura correcta.

Aceite con alma virgen
para ungir la excelsa mezcla,
donde duermen soledades
y soledades despiertan.

Un cristalito de sal
de una lágrima secreta,
levadura de rosal
expande burbujas nuevas.

Cuécelo en tu corazón
con latidos de verbena,
y cuando de oro se torne
oréalo a la luna nueva.

Luego en la boca del niño
poco a poco el Cosmos entra
dejando en cada jazmín
pasta amasada de estrellas.


María Galera Sánchez

Armilla,26-04-2011






martes, 10 de mayo de 2011

AFANASI FET: O ESE SONIDO ALADO

Afanasi Fet: o ese sonido alado, Ancile



Me es muy grato introducir esta primera entrada sobre el extraordinario poeta ruso Afanasi Fet, (Afanasi Afanásievich Fet -Афанасий Афанасьевич Фет-), y lo haré en principio con un poema traducido por el excelente traductor del poeta de Novoselki, Joaquín Torquemada Sánchez, a la sazón profesor del Departamento de Lenguas Eslavas en la Facultad de Letras de La Universidad de Granada, y entrañable amigo con el que he tenido el placer de compartir ratos inolvidables de charla sobre poesía y cultura rusa, inductor indubitable de mi curiosidad hacia la literatura y sobre todo hacia la poesía rusa. Traductor de otros grandes nombres de la poesía rusa (Pushkin, Blok...) puede considerarse como uno de los nombres más importantes en lengua española en la difusión de la poesía en la lengua de Chejov, véase su versión de poemas llevada a cabo en ediciones el Orto (1999), o el poema extraído para la ocasión del libro en conmemoración del Año de Rusia en España y de España en Rusia, en primorosa edición hecha en Moscú (2011). Puede ser esta entrada, para muchos, una introducción a la acaso desconocida poesía Rusa en España. Os invito a conocerla en las sucesivas entradas que llevaremos a cabo en nuestro blog. 
Ofrecemos ahora, inicialmente, el primer poema que abre la selección de Joaquín Torquemada, solamente en español, más adelante iremos introduciendo este y otros poemas en versión bilingüe para los interesados en contrastar original y traducción. Sirva pues este post de introducción y aperitivo a las posteriores entradas que iremos introduciendo en nuestro blog Ancile. Saboreen la delicia del arte por el arte en los versos harto delicados y preciosos y preciosistas del gran Afanasi Fet.





Afanasi Fet: o ese sonido alado, Ancile







CUANDO, TRAS LA FRONTERA
DE LOS DÍAS VIVIDOS












CUANDO, tras la frontera de los días vividos,
te vuelva yo a soñar entre niebla perdida,
de gozo lloraré, como el primer judío
al linde de la tierra prometida.


Juegos, sueños de infancia que ya no dan dolor,
que tú hiciste a la vez tan dulces y cruentos
al darme cuenta yo de mi primer amor
por unos agitados sentimientos,


y el brillo de tus ojos, y el calor de tus manos,
con risas y suspiros sonado en armonía,
palabras sin sentir y algunos dichos vanos,
como esos de pasiones encendidas.




 Afanasi Fet (1844)






Afanasi Fet: o ese sonido alado, Ancile

viernes, 6 de mayo de 2011

TIEMBLA JAPÓN Y OTROS POEMAS, DE MARÍA GALERA SÁNCHEZ.

Tiembla Japón y otros poemas, María Galera Sánchez



Estos poemas inéditos de la flamante ganadora del XV Premio Internacional de Poesía Miguel de Cervantes, a unos días de la presentación de su libro: Alas de espuma, en la feria del libro de Granada el próximo diez de mayo. Sirva pues, esta nueva entrada, de invitación a este poemario y para conocer a la autora personalmente.


TIEMBLA JAPÓN

        



Tiembla Japón y otros poemas, María Galera Sánchez



Tiembla el Imperio del Sol Naciente.
En los infiernos del dios Vulcano
ruge la furia  de yunque y mano.
Poseidón fiero, bate el tridente.

Gea nipona gime convulsa,
Ponto replica con un  tsunami,
Caos dormita en su tatami,
inquietoUrano muestra repulsa.

Deidad cercana el Capitalismo
crea Titanes mas destructivos,
neutrones de átomos conflictivos
sacian las ansias del consumismo.

El núcleo, el alma de las cosas,
herido expande su lamento
arrasando agua  y firmamento.
Enloquece el alma de las rosas.

Un llanto atómico, rotundo,
desgaja la flor del crisantemo.
Una geisha ahogada por el cieno
fisiona las lágrimas del mundo.

Grita al aire el silbo de un  pay pay
¡si de los versos fluye energía,
crear Centrales para poesía
alimentadas con un hai kai.



Armilla, 19 de marzo de 2011












LOS MUROS DE MI INFANCIA




Los muros de mi infancia eran las tapias
de un vetusto jardín de enredaderas,
verde hiedra en tapices verticales
y rosados rosales centinelas.

El invierno su sombra proyectaba
equidistante a la tapia yerta
y la insistente magnitud del musgo
afanábase en amparar la tierra.

Al socaire las lilas esperaban
el milagro quetrae la primavera,
la levedad del vuelo de mis pasos
no interrumpió el amor de las violetas.

Tibio al sol,el brocal enmudecido
suspiraba culantrillo de seda,
de besos de rosal se turbó el agua
y su abrazo conmovió cada piedra.

Temida oscuridad la de aquél pozo,
iluminada al toque de la cuerda,
plata y cristal el cubo resonaba,
emergiendo del fondo las estrellas.

Fue mi infancia una espera de lilas,
una estancia oculta de violetas,
un regalo de rosas doloridas,
el presagio que ronda  a los poetas.


Armilla, 25-04-2011


A LAS LETRAS




Siempre tan ordenadas,
alineadas y quietas
viven eternamente
calladas y secretas.

Pero si tú las miras,
todas ellas despiertan
y en su juego infinito
sueñas, sientes y piensas.

La A  está en el agua,
en el mar, en la Tierra.
A todas da la mano
de buena compañera.

La Be en todos los barcos
va sujetando velas,
la Uve mas sumisa
navega que navega.

La Ce quiere ser luna
escondida en la escuela,
junto a la E y la I
Cecilia cielo cena.

La E exclama ¡eh!
al niño que no lea.
Es el bucle de nata
del pastel de las letras.

La Hache, vanidosa,
quiere ser la primera,
le falta recordar
que después nunca suena.

La I luce puntito,
es latina risueña.
Ni le gusta estar sola
ni que la llamen griega.

La O está en el cielo,
es de un nuño cualquiera
la pelota olvidada
que dejó su inocencia.

La Te, con su palito
una cruz me recuerda,
si se une a la Erre
se me traba la lengua.

La U la tienes tú,
pon la boca de fresa.
Tururú tururú.
¡Eres tú la princesa!

La Jota con la Ge
tienen una reyerta,
la Jota como es joven
jugando bailotea.

La Ge con egoismo
siempre gana la guerra.
Y todas las demás
Corren y juguetean.

¡Atención,todas quietas!
Colocaros en orden
para escribir poemas,
cuentos, cartas,teatro,
ensayos y novelas.
Pero antes de empezar,
¡poned paz en la Tierra!



                                María Galera Sánchez


Tiembla Japón y otros poemas, María Galera Sánchez